Montesco Vs. Capuleto
Romeo --------------------------------Julieta
Benvolio (primo) -------------------------------Tybaldo (primo)
Mercucio (amigo) --------------------------------- Paris (familia del príncipe)
Abram (sirviente M) -------------------------- Sansón (sirviente)
Baltazar (sirviente R)-------------------------- Gregorio (sirviente)
------------------------------- Ama
------------------------------- Pedro (sirviente)
Príncipe
Fray Lorenzo
Viejo puestero
Clotó & Clutú (ayudante)
Romeo & Julieta
(Plaza de Verona, un puesto, su dueño y dos sirvientes.
El anciano, dueño del puesto ofrece sus mercancías a los ciudadanos que pasan por la plaza. Los sirvientes toman las mercancías haciendo pantomima)
¡Pescados, Pescados de plata!
¡Aquí las rosas de Verona!
¡La fragante mercadería!
¡Compre flores! ¡Vendo alegría!
¡Vasijas, tinajas porrones!
¡Para cristianos y moros
Aquí tengo el maíz de oro!
¡Las uvas, las verdes manzanas!
¡Las naranjas y las bananas!
¡Rubíes de fuego, zafiros!
¡Se los cambio por un suspiro!
¡Tapices de Samarkanda!
¡Alfombras de Paparandanga!
Escena Primera
(Verona, una plaza pública)
Lucha 1
(Ingresa Sansón y Gregorio, armados con espadas y escudos)
Sansón- A fe mía Gregorio, no seguiremos cargando insultos.
Gregorio- No. Porque no somos burros de carga.
Sansón- Quiero decirte: Si nos enfurecen sacaremos la espada. Me buscan y me encuentran. Pego en el acto.
Gregorio- Pero no te acalores tan fácilmente. La pelea es entre nuestros amos y también entre nosotros los sirvientes. Frunciré el entrecejo cuando me miren y que lo tomen como quieran.
Sansón- No. Como se atrevan (a tomarlo). Me morderé el dedo delante de ellos. Esto es una ofensa. A ver si la soportan.
Abram- Señor, ¿se muerde por nosotros el dedo?
Sansón- Señor, me estoy mordiendo el dedo
Abram- Señor. ¿Se muerde por nosotros el pulgar?
Sansón- (a parte a Gregorio) ¿esta la ley de nuestra parte si le digo que sí?
Gregorio- (a parte a Sansón) No.
Sansón- (a Abram) No señor, no me muerdo por ustedes, señor.
Gregorio- ¿Quiere pelea, señor?
Abram- ¿Pelea, señor? No, señor.
Sansón- Pero si usted lo quiere, señor, estoy con usted. Sirvo a un patrón tan bueno como el suyo.
Abram- Pero no mejor.
Sansón- Bueno, señor (entra Benvolio)
Gregorio- (aparte a Sansón) Di “mejor” (al ver a Benvolio dice) Aquí viene un pariente de los montesco.
Sansón- Sí, mejor señor.
Abram- Mientes.
Sansón- Saquen la espalda si son hombres.
Gregorio- Acuérdate de tu golpe maestro (comienza la pelea)
Benvolio- ¡Apártense, idiotas! (Les baja las espadas con la suya) ¡Guarden las espadas! ¡No saben lo que hacen! (Entra Tybaldo)
Tybaldo: ¿Tú, espada en mano entre estos viles siervos? Vuelve Benvolio: ¡enfréntate a tu muerte!
Benvolio: Sólo quiero la paz, guarda tu espada o con ella apartemos estos hombres.
Tybaldo: ¿Espada en mano, hablas de paz? Yo odio esta palabra paz como al infierno, como a ti y los Montesco. ¡Ven, cobarde!
Tema Musical “Pelea” We Will Rock You
Escena primera
(We will Rock You-Fredy Mercury)
Pueblo:
En Verona hay discordia
Con picas y garrotes
Sos montesco o capuleto
Tybaldo:
Con espada en Mano - hablas de paz
Te odio a ti como al infierno
Pueblo:
Muerte a los Montesco
Mueran Capuleto
X 2
Ciudadano: ¡Allí viene Montesco y allí Capuleto!
(En medio de la pelea ingresan: Montesco, Capuleto y sus esposas)
(Luego, ingresa Príncipe, la música y la pelea van in creccendo hasta que explota. Stop general al verlo, y solo percusión cuando comienza su diálogo)
Príncipe: ¡Enemigos de la paz, rebeldes súbditos! ¡Con sangre ciudadana habéis manchado las espadas! ¡No oís, hombres no sois, sino bestias sedientas cuyo enojo quiere apagar su fuego con la sangre de vuestras propias venas!
¡Vuestro príncipe que sufre! (Al ver que Montesco y Capuleto tratan de esconderse y huir) Tú, viejo Capuleto y tú Montesco habéis roto la quietud de nuestras calles. Si otra vez nuestras calles perturbáis pagareis con la vida el desacato (Al pueblo) ¡Idos todos! Por ahora demos fin a esta triste escena. (A Capuleto) Tú, Capuleto seguirás conmigo. Montesco, por la tarde ven a verme y sabrás mi sentencia (En voz alta a los dos) Bajo pena de muerte, una vez mas repito: Nadie más en este sitio.
(Salen todos, menos Montesco, su mujer y Benvolio)
Montesco- ¿Quien volvió a despertar riña tan vieja? Sobrino, estabas tú cuando empezó?
Benvolio- Ya los sirvientes de nuestro adversario peleaban con los nuestros cuando llegué. Con la espada los aparté, mientras Tybaldo, el cruel, desenvainó la suya silbando el desafío en mis orejas. Luego entre golpe y golpe vino el Príncipe para apartarlos.
Sra. Montesco: ¿Dónde está mi hijo? ¿Dónde está Romeo? Benvolio, tú, que mas que un primo eres su amigo, dime, ¿lo has visto?
Benvolio- Sra. Una hora antes de la salida del sol una preocupación me llevó al bosque de elevados sicomarros. Allí encontré a Romeo tan temprano. Corrí a su encuentro, pero, al divisarme se escondió en la espesura del follaje y…. (Se quedan mirándolo esperando que hable, pero Benvolio que da con la mirada clavada una doncella que pasa, Montesco hace un sonidos de carraspera). Atrapado por…(va a decir algo que no debe) mis pensamientos huí del que de mí huía.
Montesco- Muchos lo han visto allí aumentando el rocío con sus lágrimas. (En secreto a Benvolio, insinuando que parece poco hombre. Su esposa lo golpea ofendida. Luego él dice en voz alta) Grande y sombría debe se la pena si no tiene ninguno que lo … (nuevo golpe de su esposa) ayude.
Benvolio- ¿Tu conoces la causa NO BLE tío?
Montesco- No la sé, ni por él puedo saberla (haciendo un ademán con la mano y dibujando una muesca de indignación e inconformismo en la cara. luego ingresa Romeo a distancia) Seré feliz si te confiesa todo (le dice a Benvolio mientras le enseña una bolsa con monedas. Benvolio se queda duro y trata de disimular. Montesco dice en voz alta, golpeteando 2 veces la espalda) quédate pues. (A su esposa, seductor) Marchémonos señora.
(Salen Montesco y Sra. De Montesco)
Llega Romeo desde fondo hacia frente centro con la mirada perdida, llega hasta Benvolio mientras su amigo dice el primer parlamento. Romeo trata de mirar lo que está detrás de él.
Benvolio- ¡Has madrugado primo!
Romeo- Pendiente de las figuras que se pierden tras Benvolio.) Es tan temprano? (suenan las campanadas)
Benvolio- recién suenan las nueve
Romeo-- (Fijo a los ojos de Benvolio) largas me parecen las tristes horas. (Suspirando) ¡Ay! (B nota el aroma a alcohol de R; Romeo tira aliento en su mano, lo huele le desagrada. Levanta el dedo índice como habiendo encontrado una solución, toma la cantimplora se hace un buche y escupe; recorre el piso con la mirada) ¿era mi padre el que tan rápido partió de aquí?
BENVOLIO Él era, (para cambiar de tema) pero, dime, ¿que tristeza hace largas las horas de Romeo?
ROMEO-El no tener lo que las hace cortas
BENVOLIO enamorado?
ROMEO-sin que…
BENVOLIO del amor?
ROMEO- Sin que me corresponda la que amo.
BENVOLIO Porqué el amor que es tan dulce, cuando se prueba es tan áspero y tirano?
ROMEO- cómo el amor con la vista vendada puede ver el camino que nos lleva? (uno de los ayudantes del puestero les ofrece pan, romeo toma uno y lo paga) hoy dónde cenaremos? (levanta una fruta, la arroja al aire, y cuando la atrapa dice) ja, ¿una gresca hubo aquí? (le lanza la gruta al puestero. B va a responder pero R lo detiene diciendo por lo bajo) No respondas. (Los Clowns del puesto realizan una pantomima del hecho) Lo comprendo. (B ya tiene una fruta en su mano y está apunto de morderla, R lo detiene tomándole el brazo con el que sostiene la fruta. Enojado B se suelta y muerde la fruta, le hace burla a R mordiendo descaradamente. R le abre el saco y extrae la bolsa de monedas, se da cuenta que tiene un considerable peso y comienza a correr con ella, lucha de amigos. Se abre caen unas monedas. Romeo le saca una moneda y mientras se la tira al puestero le dice) Hay que hacer mucho por el odio aquí (al ver que B está galanteando con una doncella) y mucho más que hacer por el amor (los Clowns imitan la escena que pasa en primer plano entre B y la doncella. La doncella le da una cachetada a B. dice al puestero) ¿Porque él amor que riñe, el odio que ama?... Y de la nada… (Señalando el trigo y las frutas) todo fue creado. (Romeo se sienta y trata de quitarse la bota, muestra que le duele la pantorrilla, el puestero hace una separata de hierbas y comienza a hacer un brebaje para el dolor. Los Clowns teatralizan la función de cada ingrediente mientras el viejo procede seriamente y romeo desliza su parlamento escuchado de a rato por el viejo. Cuando éste la termina le indica a los ayudantes con dedo índice y pulgar que es solo un poco. Los Clowns le responden con gesto militar y caminan hacia romeo repitiendo el gesto del viejo, pero por momentos preguntándose con geste si es más grande o pequeña la dosis).
Romeo-¡Vanidad seria! ¡Levedad pesada! ¡Pluma de plomo! ……
(Los Clowns llegan a Romeo con la medicina, éste la agarra y de un sorbo la bebe. El puestero y los Ayudantes hacen un gesto de alarma. Se quedan todos en stop. Una música de fondo del mar, y todos menos Romeo desforman sus gestos. Romeo trata de levantarse con dificultad, está mareado. Cae. Todos los rostros regresan a la normalidad)
Romeo-¿Y tú no te ríes?
Benvolio- No primo más bien lloro
Romeo-¿Qué más es el amor, una locura benigna, una dulzura que te da consuelo? (romeo se reincorpora mientras habla con su primo y cuando está totalmente de pie dice) ¡Adiós, primo mío! (Gira torpemente en su eje hacia una diagonal y cando va a pisar para avanzar su primo lo toma del hombro)
Benvolio- ¡Despacio! Voy contigo (romeo avanza hacia el puesto, se acerca al viejo le da la mano, a los clown les hace una reverencia. El primo grita imperativo) ¡Romeo! (romeo se auto señala y gira hacia B) ¡Me ofendes si te vas de esta manera!
Romeo- (mirando para varios lados, como buscando a alguien) Romeo? Yo no estoy aquí: No estoy aquí, no soy Romeo. Él anda en otra parte. (Carcajadas para descomprimir, se hacen un saludo característico de ellos, luego se golpean puño con puño y salen. Aún se escuchan las voces los ayudantes paran la oreja para escuchar)
Benvolio- Dime con seriedad, ¿quién es la que amas?
Ingresa una doncella agria y su madre, revuelve las flores hasta encontrar una rosa, revolea los cabellos, pasa la rosa por su boca se ubica en el centro de escena
ROMEO Piensa en una Flor
BENVOLIO Margarita,
ROMEO- No
BENVOLIO Violeta
ROMEO- No. Ro….
BENVOLIO¿¿¿¡Rosalinda!????
ROMEO--¡Gran puntería! ¡Y es bella la que amo!
(Rosalinda se suena groseramente la nariz, los ayudantes hacen un gesto de desagrado)
ACTO PRIMERO -Escena Segunda
Capuleto- Paris, si como yo, Montesco está ligado castigos iguales, no es difícil que vivamos en paz dos hombres viejos. (Paris lo mira con gesto dudoso, capuleto le da una palmada en el hombro) no lo digo por que eres pariente de nuestro príncipe.
Paris- Ambos sois igualmente prestigiosos y es triste esta querella tan antigua. (Cambio rotundo, casi suplicando) Pero señor, responda a mi demanda.
Capuleto- Te repito, Julieta, mi hija, no conoce aún el mundo. Ni siquiera ha cumplido la mayoría de edad. No ha madurado aún como esposa.
Paris- Madres felices hay que son más jóvenes (señala a la madre se Rosalinda)
Capuleto- (por lo bajo) Pero también se marchitan pronto (le hace una reverencia a la señora y ve a la hija que sonríe de puro coqueteo). Esta noche, en mi casa, se dará lugar a la tradicional fiesta de máscaras. Habrá muchas muchachas esta noche. (Mirando a Rosalinda. La madre de la joven, la toma del brazo y la lleva rápidamente) Habla con todas (Paris queda perplejo) no te asustes. Solo míralas, y si mi hija, quien de entre todas brilla, te elije…. tendrás mi entera aprobación. No faltes. (c saca una lista del su bolsillo interior del saco, mira para ambos lados hasta que se enfoca hacia el puesto. Chasque los dedos una vez y con el índice llama a los ayudantes del Viejo) tú bellaco
Los ayudantes no saben si es a uno o al otro, ninguno quiere ir. El viejo empuja a los dos. Ambos avanzan.
Capuleto- ándate por las calles de Verona. Encuentra a las personas que aquí nombro y diles que en mi casa las espero. (Quedan con cara de angustia) OH, lo olvidaba. (Tira una moneda al aire y se va junto con Paris. Los Clotó y Clutú saltan como mascotas sobre la moneda que entre tanta confusión agarra el viejo frente a sus ojos. El viejo pide el papel lo mira detenidamente, lo aleja, lo acerca, medita)
Anciano- Los años no vienen solos
Clotó- ¿dónde vive?
Anciano- ¡Aprendan a leer si no quieren perder otro dedo!
Los ayudantes saltan en círculo se agarran de la cabeza, se detienen de frente a público cuentan uno por un los dedos, se dan cuenta que los tienen todos y esconden uno por temor. Toman aire se calman, se peinan. Ensayan cómo pedir que alguien les lea. Mezclan palabras en diferentes idiomas. Excuse mua seniori, puede vozotroz leer cuesta lista?
(Ingresa Benvolio y Romeo, clotó y clutú ven la espalda de Romeo y Benvolio.)
Benvolio-, muchacho, un fuego apaga a otro, la angustia de otro calma nuestra pena, un gran dolor se cura si otro sufre.
Romeo- Los brebajes del viejo puestero son excelentes. (Le muestra en frasquito, Benvolio lo toma, lo huele)
Benvolio- ¿Para qué, demonios, es la receta?
Romeo- Para cuando te duelan las canillas de tanto andar. (Se lo quita y lo guarda)
Benvolio- ¿Estás loco, Romeo?
Romeo- No, no estoy loco, pero, más que un loco atado, en mi prisión, sin alimentos, me siento atormentado y azotado, y además... (Clotó y Clutú están tras Romeo y Benvolio pensando cómo pedirles ayuda hasta que R y B, de un solo movimiento, toman a los Clowns como si fuesen rehenes) (Dirigiéndose a los Clowns) ¡Buenas tardes, buen muchacho!
Clutú- ¡Dios lo guarde! ¿Saben leer, señores?
Clotó- Pero, por favor ¿puede usted leer de corrido cualquier cosa que vea?
Romeo- ¡Yo leo el destino, la desdicha!(Romo le toma la palma de la mano a su rehén triste mente) ola desdicha (chasquea los dedos y los músicos tocan la marcha fúnebre. Clutú llora desconsolado como una madre desconsolada, clotó abre y cierra la mandíbula como un tic nerviosa, luego sacude la cabeza y le quila mano, corre en cámara lenta clotó hacia clutú, se abrazan y lloran también en cámara lenta. Romeo y Benvolio, al verlos, comienzan a reír. En ese momento los Clowns se secan los lagrimones miran ofendidos a Romeo y Benvolio).
Clotó y clutú- (en canon) sigan divirtiéndose, que no lo hacen mal (ponen el dorso de la mano en la frente e intentan marcharse)
Romeo- ¡Espera, hombre! Soy capaz de leer. (Lee) “Señor Martino, esposa e hijas; el conde Anselmo y sus bellas hermanas; la señora viuda de Vitruvio; el señor Placencio y sus lindas sobrinas; Mercucio y su hermano Valentín; mi tío Capuleto, su señora y sus hijas; mi preciosa sobrina Ro… ro… ro…..(los Clowns lo miran extrañados, Benvolio le da un golpe) Rosalina (agitado); Livia; el señor Valencia y su prima; Tybaldo (Benvolio repite ese nombre con odio y extrañeza, mira el papel); Lucio y la alegre Elena” (Le devuelve el papel) Que linda reunión. ¿Y dónde deben ir?
Clotó- Arriba
Clutú- iba, iba, iba, iba (como eco)
Romeo- ¿A dónde?
Clotó- A cenar, a nuestra casa.
Romeo- ¿En qué casa?
Clutú- En la de mi amo.
Clotó- la de MÍ AMO
(BENVOLIO SACA UN CUCHILLO Y COMIENZA A PELAR UNA FRUTA MIENTRAS LOS CLOWNS SE PELÉAN, CUANDO LO VEN SE ASUSTAN Y DICEN)
Clotó- Ahora se lo diremos sin que nos lo pregunte.
Clutú-Nuestro amo es el gran rico Capuleto y si ustedes no son de la casa de los Montesco, Clotó y clutú-vengan
Clotó-se lo ruego
Clutú- a beber con nosotros, unas copas de vino.
Clotó- (suenan las campanas, salta apurado, lo toma a clutú del brazo y mientras salen dice) ¡Diviértanse, señores! (Salen corriendo y salticando)
Benvolio- A este festín de Capuleto viene “tu Bella Rosalina”…..y ¡¡¡ todas las belleza de Verona!!!. ¡Iremos!
Romeo- ¿Qué dices?
Benvolio- Le mostraré a tus ojos los rostros de otras muchachas y verás que tu cisne no es más que un cuervo.
Romeo- Rétame a esa prueba, pero jamás encontraré belleza igual en este mundo como la de
Benvolio- (burlándose) la bella rosafea, ja ja ja ja ja. ¿Cuántas había el día que de ella te enamoraste? (hace una con el dedo y hace un ademán con ambas manos) Si solo una mujer ves y de ella te enamoras, es signo irrefutable de una sola cosa (pausa) de que eres hombre. No de que es bella.
Romeo- Iré (Benvolio da un salto) Pero solo a ver a MI amada en su esplendor.
ACTO PRIMERO – Escena Tercera
Julieta Ama Madre
Ama- (Cantando) Pedro, cuanto te quiero
Pedro, cuánto te quiero
Pedro Hazme tuya
Clotó& Clutú- Mi falda aúlla
Ama- (enojadísima) seres del demonio dónde están salgan de una vez!
(Ingresa
Madre- Mi falda aúlla…. (Ama gira con el vestido de Julieta sobre su cuerpo y el velo en la cara. Ama sumamente avergonzada le hace reverencia y se quita el vestido) ¿Dónde está Julieta?
Julieta, mi niña, Ven aquí
Clotó& Clutú- Malcriadilla, Bobilla
Madre- ¿Qué dices?
Ama- ¿Que me duele la rodilla?
Ingresa Julieta con un libro de filosofía.
Julieta- ¿qué pasa? ¿Quién me llama?
Madre- Hija mía, se trata de… (Antes de seguir la mira al ama y dice) ¡Ama ándate un rato! (a Julieta) debo hablarte en secreto (el ama avanza llorosa hacia la puerta para salir de escena, sale se escuchan los lagrimeos, al ver que crece el sonido molesto del llanto).¡Ama, vuelve! (regresa cabizbaja y lenta tal que canino perdonado) Lo he pensado mejor, debes oírnos. (Comienza) Ya sabes que mi hija está en edad de ….
Ama- claaaaaa ro, ni por un minuto lo olvidaría.
Madre-Aún no tiene la mayoría de edad, pero se encuentra pronta a ser casi una mujer
(Julieta mira extrañada a estas dos mujeres que al parecer están planeando su futuro. Julieta trata de levantarse cautelosamente, da dos pasos y ambas mujeres la sientan)
Ama- (mira a Julieta a los ojos y con emoción desbordante dice) Dios te guarde, eres la mas preciosa que crié, y si te alcanzo a ver ya desposada me harás feliz… (La madre se levanta ofendida)
Madre- (al ama)Ese era mi tema, (a Julieta con seriedad) De matrimonio quería hablarte. ¿Te sientes tú para casarte?
Julieta- Es un honor (las dos mujeres se alegran- y mientras se levanta Julieta dice) que no he soñado aún. (Ama y madre se levantan)
Madre- Piensa en tu matrimonio (Julieta y ama juegan al casamiento). Aquí en Verona más jóvenes que tú, damas de alcurnia, ya son madres. (Tomándola a Julieta del brazo y con orgullo) Yo, era tu madre por esta edad (Julieta queda dura ante la confesión de su madre) escúchame, es simple: te pide por esposa el noble Paris (cae al piso) pariente del Prín-ci.pe! (ama y madre la rodean vendiéndole el muchacho)
Ama- ¡y qué hombre!, mi muchacha, un hombre tan bonito que parece recién hecho de cera.
Madre- No hay en Verona belleza igual
Ama- De verdad que es bello
Ama- De verdad que es bello
Madre- ¿qué dices? Te gustará ese hidalgo? (Julieta pone cara de intolerancia, está a punto de decir que si cuando la madre dice..) El joven Paris de nobleza tan azul como su sangre contraerá matrimonio con
Ama- su nombre? Su abdomen más bien , qué por culpa de ellos se engrosa … (madre la mira furiosa y dice..)
Madre- ¡Ama! (a Julieta) dímelo (Julieta sube los hombros) dímelo ahora! ¿Aceptarás a Paris?
(Ingresan por la ventana clotó y clutú por la ventana dicen increccendo)
Tic tac TIC TAC TIC TAAAAAAAAAAAAAC!
Julieta- ¡veré!
Ama y madre-¡¿¿¿vereeee???!
Julieta- (al ver que ambas se enfadan viseralmente) Porque viendo se conmueve el amor (madre y ama se relajan, Julieta apoya su cabeza en el hombro de su madre) mis ojos no harán más lejos de lo dispones (madre e hija se abrazan, ama se queda, quiere unirse pero se queda lagrimeando en el lugar. Los Clowns le acercan un pañuelo, ama se suena, lo dobla, se los devuelve sin mirarlos ellos lo toman con asco, lo guardan en el sombrero y salen cautelosamente mientras ama dice)
Ama- Gracias
Madre y Julieta- (Responden en forma automática) De nada
(Ama mira por la ventana como diciendo “se me escaparon otra vez”. Golpean la puerta. Es Pedro. Ama intenta embellecerse, cree que Pedro se dirige a ella)
Pedro- Todos preguntan por la señorita
Ama- Señora querrá decir
Pedro- Disculpe, todos reclaman por
Madre- Gracias Pedro
Pedro-(el ama se aproxima a la puerta pedro retrocede con el torso inmovilizado. Él dice casi tartamudeando de miedo) en la despensa…
Ama- ¿Si? (ambos están a una mínima e incomoda distancia)
Pedro- Por favor… ¡vaya pronto! (el ama lo quiere besar pero se abstiene. sale)
ACTO PRIMERO – Escena Cuarta
Los chicos llegas a la fiesta 55-57
-Musical-
ACTO PRIMERO – Escena Cuarta
Los chicos llegas a la fiesta
-Musical-
(En la fila para entrar a la fiesta de los Capuleto. Romeo, Benvolio y Mercucio con mascaras en mano)
Romeo- ¿Diremos un discurso como exclusa o entraremos sin preámbulos?
Benvolio- Ya paso el tiempo de esas ceremonias: con el compás que quieran, que nos midan
ROMEO
Demasiado temprano tengo miedo:
Mi corazón presiente una desgracia suspendida en las estrellas:
Comenzará esta noche con la fiesta, este camino amargo dará
El fin que a mi pobre vida que se encierra en mi pecho.
Un golpe vil me llevará a la muerte prematura. (Benvolio toma un brebaje que romeo tiene en el bolsillo interno de su saco, lo mira, lo arroja. Romeo mira para otro lado. Abraza con un solo brazo a cada amigo quedando todos de frente a público)
Pero Aquél que dirige mi destino conducirá la nave de mi suerte.
¡Alegres compañeros, adelante! (los tres se ponen la máscara)
(Salón en la casa de Capuleto.)
ACTO PRIMERO – Escena Quinta
Cantante-
¡Ve e en a Ve ro na a, ven caballero! Ya a de ja a rás di ne ro o y castidad. Dame, noche oscura, belleza y tu dulzura, amor en Verona hallarás.
¡Ve e en a Ve ro na a, ven caballero! Ya a de ja a rás di ne ro o y castidad. Dame, noche
oscura, belleza dulzura, amor en Verona hallarás.
Por Caminos de estrellas y magia sabrosa, hoy, tu alma encontrarás.
(Entran Capuleto, su esposa, Julieta, Tybaldo, y todos los invitados y enmascarados.)
Capuleto-. Toma (le da una bolsa con dinero). Volvió mi juventud con tu romanza. (A todos)¡Bienvenidos, señores! ¡Las señoras sin callos en los pies os desafío! ¡Ja! ¡Ja! ¡Señoras mías! ¿De vosotras cuál no quiere bailar? ¡La que se aparta tiene callos, lo juro! ¿Le acerté? ¡Bienvenidos, señores! En mis tiempos también usé antifaz y en los oídos de más de alguna bella susurré historias que podían deleitarlas. ¡Aquel tiempo pasó, pasó, pasó! ¡Bienvenidos, señores! ¡Vamos músicos; a tocar! ¡Sitio! ¡Sitio! ¡Al baile todos!
(Comienza la música y bailan.)
¡Más luz, bribones! ¡Retirad las mesas! ¡Hace calor! ¡Hay que apagar el fuego! ¡Ay, compadre, esta fiesta inesperada nos ha caído bien! ¡No! ¡No! ¡Siéntate aquí, para nosotros, mi señora, ya pasó el tiempo de bailar! ¿Recuerdas cuánto tiempo hace desde que tú y yo usábamos careta?
Sra. Capuleto- ¡Virgen María! ¡Hace treinta años ya!
Capuleto- ¡No tanto! ¡No tanto! Fue para el casamiento de Lucencio hacia Pentecostés. ¡Hará apenas veinticinco años, y nos disfrazamos!
Sra. Capuleto- ¡Hace más! ¡Hace más! ¡Su hijo es mayor, ya tiene treinta!
(Pasan a segundo plano)
Capuleto- ¿Qué me estás diciendo? ¡Era menor de edad hace dos años!
(Pasa Clotó y Clutú junto a Romeo y sus amigos, Romeo los detiene, ellos lo reconocen, le quieren hacer reverencia, Mercurio y Benvolio los abrazan para taparles la boca. Romeo da orden de que los liberen y pregunta)
Romeo- ¿Quién es esa señora que enriquece con su preciosa mano a aquel galán?
(Se supone Paris. Julieta está bailando con Paris a disgusto)
Clotó- No sé, señor.
Clutú- yo se señor (todos expectantes) La misteriosa enmascarada (esquiva el golpe que le quiere dar Mercucio.)
Romeo- (suspira) ¡OH…! (los cuatro le hacen un eco en forma de pregunta. Él afirma) ella enseña a las antorchas cómo brillar (Mercurio y Benvolio chocan las manos, dejan a Romeo hablando solo con los Clowns quienes hacen peripecias para librarse de Romeo). Su belleza parece suspendida de la mejilla de la noche. Demasiado bella para esta tierra. (Al ver que la pieza musical está llegando a su fin…) Luego de esta pieza….la miraré (Clutú corre a buscar una copa de vino y se la entrega a Romeo, éste la bebe de un sorbo) con mi mano (la levanta) rozaré su (los Clowns se desconciertan) su mano (justificándose) para que me bendiga, conquistará más aún mi corazón. Nunca vi belleza igual (lo empujan hacia la pista de baile y queda junto a Julieta quien lo mira mientras él la contempla. Ellos quedan en segundo plano)
(Tybaldo y Capuleto pasan a primer plano)
Tybaldo- ¡Me parece un Montesco, por la voz! (Oye.) ¡Niño, trae mi espada! ¿Qué este infame se atreviera a venir enmascarado a escarnecer nuestra solemne fiesta? ¡Por el nombre y honor de mi familia no pecaré si aquí lo dejo muerto!
Capuleto- ¿Qué sucede, sobrino, que te enoja?
Tybaldo- Aquél es un Montesco, un enemigo nuestro, un villano que ha llegado aquí.
Capuleto- ¿No es el joven Romeo?
Tybaldo- ¡Es el mismo Romeo, ese villano!
Capuleto- Mi buen sobrino, déjalo tranquilo, se porta como un noble caballero. Digamos la verdad. Se honra Verona con él, por su virtud y su finura. Ni por todo el dinero de Verona aquí en mi casa yo lo ofendería. Ni pienses más en él. Ésta es mi voluntad. ¡Si la respetas ponte de buen humor, fuera ese ceño! ¡Tu semblante no va con esta fiesta!
Tybaldo- Mi semblante está bien para un canalla como él. ¡Por mi parte, no lo acepto!
Capuleto- ¡Lo aceptarás, muchacho, te repito! ¡Vamos! ¿Quién es el amo de esta casa? ¿Tú o yo? ¡Caramba! ¿No lo aceptas tú? ¡Que Dios me guarde! ¿Y quieres provocar entre mis invitados una riña? ¿Quieres armar la grande? ¿Tú lo harías?
Tybaldo- ¡Tío, es una vergüenza!
Capuleto- ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Que pendenciero eres!, ¿no es verdad? ¡Esta broma te puede costar cara! ¡Sé lo que digo, no me contraríes! ¡Y en qué ocasión!
(Volviéndose a los invitados.)
¡Magnífico, muchachos!
(Aparte a Tybaldo.)
¡Eres un arrogante! ¡Tranquilízate!
(Volviéndose a los Sirvientes.)
¡Más luz! ¡Más luz!
(Aparte a Tybaldo.)
¿Conque es una vergüenza? ¡Te haré entrar en vereda!
(Volviéndose a los Invitados.)
¡Alegría, muchachos!
Tybaldo- ¡Mi paciencia y mi cólera se juntan! ¡Me voy! ¡Mas la presencia de este intruso parece dulce ahora, pero pronto va a convertirse en una amarga hiel! (Sale.)
(Todos cantan y danzan, y surge de entre ellos el cantante. Todos se ríen y aplauden. Cae cortina.)
(Paris, Julieta y Romeo pasan a primer plano. Comienza una nueva pieza musical, Romeo toma valor y dice)
Romeo- ¿Señorita? (Romeo le extiende la mano a Julieta invitándola a bailar)
Julieta- (mira a Paris, le hace una reverencia mientras dice) Discúlpeme
Paris- (responde cordialmente) Desde luego
Romeo- (al ver que Julieta resopla ambos se miran y ríen en complicidad. Romeo y Julieta se hacen reverencia mutua para comenzar la danza, antes de tomarse las manos Romeo dice)
Romeo- (A Julieta) profano su santuario con mi indigna mano (ella lo mira de costado con media sonrisa y le toma la mano a romeo)
Julieta- los santos tienen manos también (la charla transcurre mientras bailan) y no para cometer diabluras, caballero.
Romeo- tiene usted razón. Según recuerdo también tienen labios (Romeo besa su propia mano, sopla el beso con destino a Julieta, ella lo agarra en el aire y aplastándolo entre palma y palma lo sacude tal que polvo en sus manos)
Julieta- (dice afirmando) Los santos tiene boca (pausa) pero para rezar
Romeo- Podrá su santa boca unirse a la de (señalándose a sí mismo) este mortal
Julieta – (sonriendo. Julieta posa como estatua de Santo) Lo siento, los santos no se mueven, solo conceden.
Romeo- Pierda cuidado, no se mueva, mis oraciones fueron enviadas directo al cielo.
Julieta- Como diga… ajajá
Romeo- (imitando la bendición de un sacerdote) Por la gracia de tus labios… quedan los míos libres de pecado
Julieta y Romeo- (ambos dicen con sus palmas en forma de oración) Amén
(Ambos rompen en carcajada y entre risa y risa Romeo le roba un beso)
(Suena un xilofón en escala ascendente y descendente)
Julieta está
(se abre el Salón en la casa de Capuleto.) (Se oye, lejana, la voz del Cantante.)
Cantante- noche oscura, no termines Oh,; tu terciopelo con jazmines me ha vuelto el alma azul. ¡Qué labios tan bellos! Me besan todas las estrellas, suenan las cítaras del sur. Las cítaras del Sur.
ACTO Segundo – Escena Primera
Sonido de la madrugada-brisa, algún sapito Una callejuela junto a los muros del jardín de los Capuleto. (Entra Romeo).
ROMEO -¿Cómo puedo ir más lejos si queda aquí mi corazón? ¡Vuélvete atrÁs
Busca tu propio centro, obscura tierra!
(Trepa el muro y salta hacia adentro. Entran Benvolio y Mercucio).
BENVOLIO- ¡Romeo! ¡Primo mío!
MERCUCIO- ¡No es un tonto! Estará ya en su casa y en su ….
BENVOLIO- Corrió por este lado y saltó el muro de este jardín. ¡Mi buen Mercucio, llámalo!
MERCUCIO-Muy bien, voy a llamarlo y conjurarlo: ¡Romeo! ¡Caprichoso! ¡Loco! ¡Amante! ¡Aparécete en forma de suspiro! ¡Si me dices un verso estoy contento!
Siquiera di «ay de mí» o «estrella y bella».Dile un piropo a mi comadre Venus!
No se mueve, no se oye, no se agita: Como parece muerto yo lo invoco. ¡Yo te conjuro por los ojos claros de Rosalinda, por sus labios rojos, por su alta frente y por sus finos pies, por sus muslos vibrantes, por sus piernas, y por sus territorios adyacentes aparece como eres, te conjuro!
BENVOLIO- ¡Vas a enojarlo si te está escuchando!
MERCUCIO- No se puede enojar. Le enojaría si lo dejara plantado allí. Esto lo ofendería. Lo que invoco es justo y es honesto, yo le pido en nombre de su amada que aparezca.
BENVOLIO-Vamos, se habrá escondido entre los Árboles para fundirse con la noche intacta. Su amor es ciego y busca las tinieblas.
MERCUCIO-Si amor es ciego, no daré en el blanco.
Ahora estaré debajo de una higuera… ¡Ah! ¡Pícaro Romeo! Romeo, buenas noches, yo me marcho a mi cama de ruedas a dormir porque la hierba es demasiado fría. Bueno, ¿nos vamos?
BENVOLIO- ¡ándate, es inútil buscar al que no quiere ser hallado! (Salen).
ACTO Segundo – Escena Segunda

Romeo- Silencio, ¿qué ilumina desde aquella ventana las tinieblas? ¡Es Julieta es el sol en el oriente! Surge espléndido sol y con tus rayos mata a la luna enferma y envidiosa porque tú doncella eres más clara ¡Ved cómo su mejilla está en su mano! ¡Hay si yo fuera el guante de esa mano y pudiera tocar esa mejilla!
Julieta-¡Ay de mí!
ROMEO- ¡Ha hablado ahora! ¡Habla otra vez, OH, Ángel luminoso! En la altura esta noche te apareces como un celeste mensajero alado que en Éxtasis, echando atrás la frente, contemplan hacia arriba los mortales cuando pasa entre nubes perezosas y navega en el Ámbito del aire.
JULIETA -OH, Romeo, ¿por quÉ eres tú Romeo? ¡Reniega de tu padre y de tu nombre! Si no quieres hacerlo, pero, en cambio, tú me juras tu amor, eso me basta,
Dejaré de llamarme Capuleto.
ROMEO (Aparte). ¿Debo seguir oyendo o le respondo?
JULIETA - ¡Solamente tu nombre es mi enemigo!
Seas Montesco o no, tú eres el mismo. ¿Qué es Montesco? No es un pie, ni una mano,
No es un rostro, ni un brazo, no es ninguna parte del hombre. ¡Cambia de apellido! ¡Porque, ¿quÉ puede haber dentro de un nombre? Si otro título. Damos a la rosa Con otro nombre nos dará su aroma. Romeo, aunque Romeo no se llame, su perfección amada mantendría sin ese nombre. Quítate ese nombre Y por tu nombre que no es parte tuya
Tómame a mí, Romeo, toda entera.
ROMEO- Te tomo la palabra. Desde ahora llámame sólo Amor. Que me bauticen otra vez, dejo de ser Romeo.
JULIETA- ¿Quién eres tú que oculto por la noche entras en mis secretos pensamientos?
ROMEO- Quien soy no te lo digo con un nombre: santa mía, Eres tú. Mi nombre me es odioso porque es un enemigo para ti. De haberlo escrito yo lo rompería.
JULIETA- Aún no han bebido cien palabras tuyas mis oídos y ya te reconozco. ¿No eres Romeo? ¿No eres un Montesco?
ROMEO No seré ni lo uno ni lo otro.
JULIETA ¿Cómo llegaste aquí? ¿De dónde vienes? si te encuentran en este sitio, te matarán.
ROMEO- Señora, por la luna que de plata corona esta arboleda, yo te juro...
JULIETA- No jures por la luna, que al girar cada mes cambia en su órbita, no sea que tu amor cambie como ella.
ROMEO- ¿Por quiÉn voy a jurar?
JULIETA-No jures y, si lo haces, jura por ti, por tu gentil persona, que yo te creeré. Eres un dios dentro de mi secreta idolatría. Esta semilla de amor con el aliento de las espiraciones del verano tal vez dará una flor maravillosa cuando otra vez tú y yo nos encontremos. ¡Adiós! ¡Adiós! Que el dulce sueño caiga tanto en tu corazón como en el mío.
ROMEO- ¿Y así me dejas lleno de deseos?
JULIETA- ¿Qué deseos quisieras ver cumplidos?
ROMEO- Cambiar tu juramento por el mío.
JULIETA- Te di mi amor sin que me lo pidieras y aún quisiera dártelo de nuevo.
ROMEO- ¿Y me lo quitarás, amor mío?
JULIETA- Sólo para entregártelo otra vez. Escucho un ruido adentro. ¡Adiós, mi amor! (El Ama llama desde adentro). ¡Ama, ya voy! Y tú, Montesco, amado, sé fiel. EspÉrame. ¡En seguida vuelvo! (Se retira). Dos palabras, mi amor, y buenas noches.
Si tu amor es honesto y me deseas como esposa, respóndeme mañana, con alguien que en tu busca mandaré, la hora y el lugar de nuestra boda. Así pondré en tus manos mi destino y serás mi señor en este mundo.
(El Ama, desde adentro).
AMA-Señora!
JULIETA- ¡Ya voy! Pero si tienes malas intenciones, te suplico...
(El Ama, desde adentro).
AMA -¡Señora!
JULIETA- ¡En seguida! ¡En seguida! ... Te suplico que no me sigas cortejando mÁs y me abandones a mi desconsuelo. Te irán a ver...
ROMEO- Es mi alma la que espera.
JULIETA- ¡Buenas noches, mil veces!
ROMEO- ¡Mil veces tristes noches sin tu luz! No dormiré esperando el mensaje de tu amor
ACTO Segundo – Escena Tercera
69-71
(Remembering Sunday-All Time Low)
Relator:
Romeo temprano, al salir el sol,
Visitó a fray Lorenzo
Le confiesa, que a la fiesta asistió.
Capuleto es su enemigo
Pero Julieta su alma atrapo,
Que al besarse los dos floreció el amor
y que deben casarse yaaaaa
Que deben casarse ya
Fray Lorenzo asustado quedó de ese amor
Quien vive veloz muere veloz Fray Lorenzo
Le advirtió
(Estribillo)
Romeo y Julieta
ACTO Segundo – Escena Cuarta
Una calle. (Entran Benvolio y Mercucio).
MERCUCIO- ¿Dónde diablos estará este Romeo? ¿No volvió a casa anoche?
BENVOLIO- A casa de su padre, no. Hablé con su criado.
MERCUCIO- Es claro que esa pálida mujerzuela, de corazón duro, esa
Rosalinda, tanto lo atormenta que acabará por volverse loco.
BENVOLIO- Tybaldo, el pariente del viejo Capuleto, le ha mandado
Una carta a casa de su padre.
MERCUCIO- ¡Caramba! Eso es un desafío.
BENVOLIO- Romeo le contestará.
MERCUCIO- Cualquiera que sepa escribir puede contestar una carta.
BENVOLIO- No es eso. Digo que contestará la carta como se debe al
Que se la escribió. Desafío por desafío.
MERCUCIO-¡Ay, pobre Romeo, ya está muerto! Lo apuñalearon los
Ojos negros de una muchacha blanca. Le dispararon una canción de amor en las orejas.
Le dividieron el centro del corazón con un solo flechazo del arquerito ciego. ¿Te parece que es un hombre como para batirse con Tybaldo?
BENVOLIO- ¿QuÉ es eso de Tybaldo? (Despectivo). ¿QuiÉn es Tybaldo despuÉs de todo?
MERCUCIO-Para empezar te diré que es algo mÁs que el Príncipe de los Gatos. OH, es un bravo capitán de la galantería. Te provoca a duelo con la misma facilidad con que tú cantas un estribillo. Sabe guardar el tiempo, la distancia y la proporción. Te da una mínima para que descanses y luego, una, dos, tres, y a tú pecho! Es un carnicero con botones de seda. ¡Ah, que inmortal pasada! ¡La punta reversa! ¡El ay! (Entra Romeo).
BENVOLIO- ¡Aquí viene Romeo!
MERCUCIO- Viene sólo la mitad de Él, como si fuera un arenque seco. ¡OH, carne, carne, cómo te vas convirtiendo en pescado! ¡Signore Romeo «bonjour»! ¡Ahí va un saludo en francés para tus calzones a la francesa! ¿QuÉ bien lo hiciste anoche, verdad?
ROMEO- ¿QuÉ dices que hice anoche?
MERCUCIO- ¡Que te escurriste! ¡Que te escapaste! ¿No lo sabías?
ROMEO- Perdón, mi buen Mercucio, era un asunto de importancia,
Y en un caso como el mío un hombre puede pasar por alto
La cortesía. (Entra el Ama y Pedro).
MERCUCIO- ¡Fragata a la vista!
BENVOLIO- ¡Con dos velas: una camisa y una blusa!
AMA- ¡Pedro!
PEDRO- ¿Qué pasa?
AMA- ¡Mi abanico, Pedro!
MERCUCIO- Dáselo, Pedrito, para que se tape la cara. ¡Es mejor el abanico!
AMA-Buenos días les dé Dios, caballeros.
MERCUCIO-¡Buenas tardes te dé Dios, hermosa dama!
AMA- ¿Son ya las buenas tardes?
MERCUCIO-No son menos, te lo digo. Las indecentes manitas del reloj
Se están metiendo en el agujero de las 12.
AMA-¡Basta! ¿QuÉ clase de hombre es Éste?
ROMEO-Señora, es uno que Dios hizo para que Él mismo se echara
A perder.
AMA-Es verdad. Muy bien dicho esto de para que Él mismo se Echara a perder. ¿Señores, alguno de ustedes puede decirme dónde puedo hallar al joven Romeo?
ROMEO-Yo puedo. Pero el joven Romeo será mÁs viejo cuando lo Encuentres que cuando lo buscabas. A falta de otro peor, yo soy El mÁs joven de los Romeos.
AMA-Lo dices bien.
MERCUCIO- ¿Cómo? ¿El peor te ha parecido bien? ¡Qué bien lo has visto! ¡Eres muy lista, muy lista!
AMA -Si usted es Romeo, debo hacerle una confidencia.
BENVOLIO-Lo va a atrapar para una cena.
MERCUCIO-¡Ja, ja! ¡Una alcahueta! ¡Una alcahueta! ¡Una alcahueta!
ROMEO- ¿QuÉ has descubierto?
MERCUCIO-No es una liebre, señor, a menos, señor, que se haya puesto
Rancia antes de comerla. (Canta). Una liebre rancia, una liebre vieja en cuaresma es muy
Buena comida pero no es bocado una vieja liebre que así Se ha quedado porque estaba rancia antes de engullida.
MERCUCIO- ¿No vendrás a casa de tu padre? Allí cometemos.
ROMEO-También iré yo.
MERCUCIO- ¡Adiós, mi antigua señora! ¡Adiós! ¡Adiós! (Canta). ¡Señora! ¡Señora! ¡Señora!
(Salen Mercucio y Benvolio).
AMA-¡Muy bien! ¡Adiós! Por favor, señor, ¿quiÉn es ese mercachifle descocado tan contento de sus payasadas?
ROMEO-Ama, es un caballero que goza escuchándose hablar y que habla. MÁs en un minuto de lo que es capaz de oír en un mes.
AMA- Que se largue a hablar mal de mí y me las pagará aunque Sea mÁs fortachón de lo que es y aunque sean veinte de su lado. Y si no puedo, me buscaré quienes puedan. ¡Desgraciado! ¡Piojento! Yo no soy ninguna de sus putillas. ¿Me cree de su patota? (Volviéndose a Pedro). ¿Y tú, ahí te quedas tieso, y dejas que cualquier desgraciado se ría de mí como se le antoje?
PEDRO-No he visto ningún hombre que se burlara de usted. Si lo hubiera visto, hubiera desenvainado la espada de inmediato, se lo aseguro. Si hay ocasión para una buena pelea y tengo la ley de mi parte, no hay otro como yo para desenvainarla.
AMA-¡Por Dios santo! ¡Me siento tan ofendida que tiemblo por todas partes! ¡Desgraciado piojento! (Dirigiéndose a Romeo). Permitidme, señor, una palabra, y como ya lo he dicho, mi señorita me ha mandado a buscarte. Lo que me encargó eso lo guardo para mí
Sola.
ROMEO-Ama, recomiéndame a tu señora y dueña. Yo te juro que...
AMA-¡QuÉ gran corazón! Se lo aseguro que todo se lo diré. ¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡QuÉ feliz va a ser!
ROMEO-¿QuÉ vas a decirle, si no me has oído?
AMA-Le diré, señor, a ella que me ha jurado usted, y esto para Mí es palabra de caballero.
ROMEO-Dile que encuentre un pretexto esta tarde para ir a confesarse a la
Celda de fray Lorenzo. El nos confesará y nos casará (Dándole Dinero). Toma esto por lo que te has molestado.
AMA-¡No, señor, ni un centavo!
ROMEO-¡Anda! ¡Te digo que lo tomes!
AMA-¿Esta tarde, señor? Allí estará.
ROMEO-Y tú, buena ama, quédate detrás del muro de la abadía. Dentro de una hora mi criado estará contigo. Te llevará una escala de cuerdas que en el secreto de la noche me
Llevará a la altura, a lo mÁs alto de mi alegría. ¡Adiós! Sénos fiel, que compensaré tus afanes. ¡Adiós!
AMA- ¡Que Dios lo bendiga!
ROMEO-Recomiéndame a tu señora.
AMA-¡Por supuesto, mil veces! (Sale Romeo). ¡Pedro!
PEDRO-¡Aquí estoy!
AMA-¡Pedro, toma el abanico! ¡Anda delante de mí y apresúrate!
(Salen).
ACTO Segundo – Escena Quinta
75-77
(She-Green Day)
Julieta:
Casi eran la nueve,
prometió que volvería en media hora.
Tal vez no lo encontró.
no es eso pobre ama siempre coja
Tres horas han pasado y mi ama no regresa
De haber sido mas joven brincarías hasta aquí
Los viejos son como muertos,
lentos, torpes y pesados.
(música)
Julieta-Ama adorada, ¿qué noticias traes? ¿lo encontraste? (enojada)Despide a ese muchacho.
Ama-Pedro espérame en la puerta
Julieta-Ama mía… Dios mío ¿qué te pasa?
Ama:
Tres horas han pasado y por ti cojeando estoy
De haber sido mas joven brincarías hasta aquí
Los viejos son como muertos,
Lentos, torpes y pesados.
ACTO Segundo – Escena Sexta
Casamiento
(Entran Fray Lorenzo y Romeo).
FRAILE- Sonría el cielo a este sagrado rito
Y que ningún dolor pueda darlo.
ROMEO-¡Amén! ¡Amén! ¡Pero ningún dolor podría equipararse a la alegría que siento al verla junto a mí un instante!
Que tus palabras unan nuestras manos y la devoradora del amor,
La muerte, haga despuÉs su voluntad: a mí me basta que a la amada mía
Pueda llamarla desde ahora mía.
FRAILE- El fin violento del placer violento muere triunfando como fuego y pólvora que se consumen en su propio beso y la mÁs dulce miel resulta odiosa, su excesiva dulzura nos hastía. Te durará el amor si lo moderas.
Llega el veloz tan tarde como el lento.
(Entra Julieta).
Aquí está la muchacha. Un pie tan leve no gastará jamás la piedra eterna.
Un amante es capaz de cabalgar sobre las telarañas que en verano
Pueblan el aire, tal vez no caería, así es la levedad del desvarío.
JULIETA- ¡Buenas tardes, mi padre confesor!
FRAILE- Será Romeo quien te dé las gracias.
JULIETA- Es también mi saludo para Él.
ROMEO- Julieta, si se mide tu alegría por la mía y la expresas con mÁs arte
Endulza con tu aliento el aire libre y deja que tu voz llena de música
Diga la dicha de este dulce encuentro.
JULIETA- El sentimiento tiene mÁs sustancia que las palabras y se enorgullece
No del adorno, sino de su esencia. Su caudal sólo cuenta el pordiosero: ¡mi amor se ha acrecentado de tal modo que se hace incalculable mi riqueza!
FRAILE- ¡Vamos y aceleremos nuestra obra! Perdón, porque no puedo dejar solas
A dos personas hasta que de ellas hagan una sola nuestra Santa Iglesia. (Salen).
ACTO Tercero – Escena Primero
Lucha y muerte
Verona, una plaza.
(Entran Mercucio, Benvolio, Abram y Baltazar).
BENVOLIO- ¡Vámonos, buen Mercucio, te lo ruego! ¡Hace calor! Andan los Capuleto
Sueltos, y si con ellos nos hallamos Habrá gresca, porque con estos días De calor, llega a hervir la sangre loca.
MERCUCIO-Tú me recuerdas a uno de esos valentones que cuando entran a una taberna blanden la espada sobre la mesa diciendo: «Dios quiera que no te necesite». Y a la segunda copa la sacan y amenazan sin motivo alguno al mozo que les quita el vino.
BENVOLIO-¿Me crees uno de Ésos?
MERCUCIO-¡Vamos, vamos! En Italia no hay otro tan arrebatado como tú, y tan pronto te irritas hasta enfurecerte como te enfureces por haberte irritado.
BENVOLIO- ¡Por mi cabeza! ¡Aquí vienen los Capuleto! ¡Por mis talones! ¡Me tienen sin cuidado! (Entran Tybaldo y otros).
TYBALDO-¡Sigan a mi lado! ¡Yo quiero hablar con ellos! ¡Buenas tardes, señores! ¡Una palabra con uno de ustedes!
MERCUCIO- ¿Y una sola palabra con uno de nosotros? ¡Hay que agregarle algo, digamos una palabra y un golpe!
TYBALDO- ¡Estoy listo para eso, si me dan la ocasión!
MERCUCIO- ¿Y no puede tomarse la ocasión sin que se la demos?
TYBALDO-Mercucio, tú te has concertado con Romeo.
MERCUCIO-¿Concertado? ¿Nos tomas por musicantes? ¡Si quieres hacer musicantes de nosotros no vas a oír acordes, sino discordias! ¡Aquí tengo el arco de mi violín! (Se toca la espada). ¡Con Él te haré bailar! ¡Vaya! ¡QuÉ acordes!
BENVOLIO-¡Aquí hablamos en medio de las gentes, busquemos un lugar mÁs reservado y razonemos con serenidad sobre nuestros agravios, o bien, vámonos! ¡Aquí todos los ojos nos observan!
MERCUCIO-Deja que nos observen. Es para eso que tenemos los ojos
En la cara. ¡Yo no me moveré por darles gusto! (Entra Romeo).
TYBALDO-¡Sea la paz contigo! Aquí está mi hombre.
MERCUCIO-¡Que me ahorquen si lleva tu librea! Te seguirá si sales al terreno y será el hombre de Su Señoría.
TYBALDO-Romeo, es tanto lo que yo te quiero que no tenga otro modo de expresarle, sino decirte que eres un «villano».
ROMEO-Tybaldo, las razones que yo tengo para quererte, excusarán la rabia de tu saludo. ¡No soy un villano! ¡Por eso, adiós! ¡Tal vez no me conoces!
TYBALDO-¡Muchacho! ¡Esto no excusa las ofensas que me has hecho! ¡No sigas! ¡Ponte en guardia!
ROMEO-Te aseguro que nunca te he ofendido y que te quiero mÁs de lo que piensas. Pronto sabrás la causa de mi afecto: ¡buen Capuleto, deberá bastarte que tu nombre lo estimo como el mío!
MERCUCIO-¡QuÉ sumisión tan vil y deshonrosa! (Saca la espada).¡Ven a bailar, Tybaldo, matarratas!
TYBALDO-¿QuÉ quieres tú conmigo?
MERCUCIO- ¡Nada, buen Rey de los Gatos! ¡Sino una de tus siete vidas! ¡Esa me dará mÁs audacia, y según te portes conmigo, despuÉs le pegaré de lo lindo a las seis que te queden! ¿Quieres tirar tu espada de las orejas y desvainarla? ¡Date prisa! ¡No sea que antes de sacarla te zumbe la mía por tus orejas!
TYBALDO- ¡A tus órdenes! (Saca la espada).
ROMEO-¡Guarda tu espada, Mercucio querido!
MERCUCIO- ¡Vamos a ver, señor el pase tuyo! (Se baten).
ROMEO-¡Benvolio, desenvaina! ¡A desarmarlos!
¡Paremos sus espadas! ¡QuÉ vergüenza! ¡Que no ocurra esta infamia, caballeros!
¡OH, Tybaldo, Mercucio! ¡Nuestro Príncipe prohibió estas pendencias en Verona!
¡Para, Tybaldo! ¡Ay, mi buen Mercucio! (Tybaldo hiere a Mercucio por debajo del brazo de Romeo y huye con los suyos).
MERCUCIO ¡Estoy herido! ¡Ya me despacharon! ¡Maldita sean vuestras dos familias! ¿Y Ése se fue? ¿Y no le tocó nada?
BENVOLIO-¿Cómo, estás herido?
MERCUCIO-¡Sí, un rasguño! ¡Válgame Dios, pero con esto basta! ¿Mi Abram, dónde esta? ¡Tráete un médico!
(Sale Abram).
ROMEO- ¡Valor! ¡La herida no ha de ser tan grave!
MERCUCIO- Ay, llévame, Benvolio, a alguna casa o me desmayaré. ¡Malditas sean vuestras dos familias! ¡Por culpa de las dos soy desde ahora carne de gusanos! ¡Ya me dieron lo mío! ¡QuÉ familias!
(Sale, ayudado por Benvolio).
Romeo- (A Tybaldo). ¡Te devuelvo el «villano» que me diste! ¡Porque, Tybaldo, el alma de Mercucio vuela apenas encima de nosotros esperando que tu alma la acompañe! ¡Tú, yo, o bien los dos, la seguiremos!
TYBALDO-¡Tú, pobre diablo, que lo acompañabas aquí abajo, irás a verlo arriba!
ROMEO-(Sacando la espada). ¡Es esto lo que debe decidirlo!
(Se baten. Cae Tybaldo).
BENVOLIO-¡Romeo, vete! ¡Corre! ¡Tybaldo ha muerto! ¡Tu sentencia de muerte impondrá el Príncipe! ¡Corre!
Benvolio Mercucio Tybaldo
Luego Romeo
Lucha
Hieren a Mercucio
Romeo Mata a Tybaldo
Luego de las muertes
En Verona Muerte Asoma
(Confutáis - Réquiem de Mozart)
http://www.youtube.com/watch?v=rSzooKdsKgs
En Verona
En Verona
Muerte asoma
Muerte asoma
Toda muerte da dolor
Y estas muertes maldiciones
Ve y huye ya es hora
Príncipe-¡y por su ofensa que Romeo Montesco sea desterrado del País! ¡Llegó hasta mí vuestro camino de odio, se derramó MI sangre en esta riña!
En Verona
En Verona
Muerte asoma
Muerte asoma
Toda muerte da dolor
Y estas muertes maldiciones
Ve y huye o tu tumba nace ahora
Príncipe-Voy a poneros un castigo tal que vais a arrepentiros de mi duelo. Seré Sordo a defensas y pedidos, ni lágrimas ni ruegos servirán para pasar por alto estos abusos. No lo uséis, por tanto. Y que Romeo se aleje de este sitio sin tardanza. Si es encontrado aquí, debe morir. ¡Llevaos el cadáver de Tybaldo y respetad las órdenes que he dado! ¡Si la clemencia absuelve a los que matan participa del crimen la clemencia! (sale)
La deshonra se aproxima…
Desterrado de Verona
Huye a Mantua
Sin su esposa
Desterrado.
ACTO Tercero – Escena Segunda
Jardín de Capuleto (Entra Julieta, sola).
JULIETA
¡OH, noche, protectora del amor! ¡¡Que se cierren los ojos acechantes para que así, en silencio y en secreto, pueda llegar Romeo hasta mis brazos! noche amorosa, ven con mi Romeo, y córtalo en estrellas pequeñitas, dará tal esplendor al firmamento que el mundo enamorado de la noche se olvidará del sol y de su fuego!
(Entra el Ama con unas cuerdas).
¡OH, aquí llega mi ama y me trae noticias, y aunque sólo diga «Romeo» es música celeste!
¿QuÉ noticias? ¿Y esas cuerdas son las que Él te dijo que buscaras?
AMA- ¡Sí, sí, las cuerdas! (Las tira al suelo).
JULIETA-¡Ay de mí! ¿QuÉ ha pasado? ¿Por quÉ estás resfregÁndote las manos?
AMA- ¡Ay, quÉ día! ¡Está muerto, muerto, muerto! Se acabó todo, ¡Todo se acabó!
¡No existe, lo mataron, está muerto!
JULIETA- ¿Y puede ser el cielo tan malvado?
AMA-¡El cielo no, pero Romeo sí! ¡QuiÉn lo hubiera pensado de Romeo! ¡OH, Romeo, Romeo!
JULIETA- ¿Romeo se mató?
AMA ¡Yo vi la herida con mis propios ojos -que Dios me ampare- sobre su ancho pecho!
Un cadáver sangriento, lastimoso, pálido, pálido como la ceniza y cubierto de sangre y de coágulos. ¡Apenas lo miré, perdí el sentido!
JULIETA- Corazón mío, derrotado, rómpete, rómpete de inmediato. ¡A la prisión ojos míos! cielo dame la muerte en este instante! (se quiere ahorcar con la soga del ama, el ama se la quita)
AMA-¡OH, Tybaldo, mi mejor amigo!
Julieta- es Romeo o Tybaldo quien ha muerto
Ama- El Buen Tybaldo Ha muerto a manos del Ruin Romeo, quien ahora bajo pena de muerta queda desterrado de Verona. Se lo buscó!
JULIETA- Lávate la boca antes de decir esas ofensas! Dios me quita a mi primo y mi amor queda desterrado en un mismo día…
Que desgracia tangrante! Diré Tybaldo cuando llore por Romeo! Amo a mi primo pero también él ofendió a mi esposo y por consecuencia a mí misma
Julieta!
Sí ama, él es mi esposo y sería indigna de él si también lo juzgara.
¡Toma esas cuerdas! (las va amarrando a la cama y arroja la cuerda por la ventana) Romeo
Ha sido desterrado. (Llora y se abraza al ama) ¡Ahora soy una doncella viuda! ¡Moriré virgen! (el ama se para)
AMA -Quédate en tu alcoba, voy a salir en busca de Romeo para que te consuele. ¡Sabré hallarlo! ¡Vendrá a verte esta noche tu Romeo! ¡Corro a verme con Él! Está escondido en la celda de Fray Lorenzo, (Julieta está perdida, ama la zamarrea) ¿me oyes?
JULIETA- ¡Ay, encuéntralo, encuéntralo, y entrega este anillo a mi claro caballero! ¡Que venga! ¡Le daré mi ultimo adiós! (Salen)
ACTO Tercero – Escena Tercera
Celda de Fray Lorenzo
(Fray Lorenzo, ingresa Romeo).
FRAILE- ¡Romeo, ven acá, ven, (le trata de curar la herida de la cintura mientras dice) De ti se ha enamorado la desdicha y te casaste con la desventura! (Golpean).Esconde, rápido!¡Corre a mi estudio! (Llaman otra vez).¡Un momento! ¡Un momento ¡Dios mío, quÉ locura! ¡Voy! ¡Ya voy! (Llaman de nuevo). ¿QuiÉn golpea tan fuerte? ¿QuÉ desean?
(Ama, dentro).
AMA- ¡Déjenme entrar y sabrán lo que quiero! ¡Vengo de parte de doña Julieta!
FRAILE- ¡Entonces, bienvenida! (Entra el Ama).
AMA- ¡OH, santo fraile! OH, dime, santo fraile, ¿en dónde está el señor de mi señora?,
¿En dónde está Romeo?
FRAILE- ¡Ahí, en el suelo, está borracho con sus propias lágrimas!
AMA-¡Está lo mismo que mi señorita, está como ella!
FRAILE- ¡Triste semejanza! ¡QuÉ condición doliente!
AMA-¡Está tendida llorando y sollozando, como Él sollozando y llorando!
(A Romeo). ¡Levántate, levántate! ¡Pórtate como un hombre por Julieta!
¡Por su amor, por su amor, ponte de pie! ¿Cómo puedes llegar a este quebranto?
(Romeo se levanta).
ROMEO-Ama...
AMA-¡Bueno, la muerte se lo lleva todo!
ROMEO-¿Hablas de Julieta? ¿Cómo está? ¿Piensa de mí que soy un asesino, o que manché con sangre casi suya el nacimiento de nuestra alegrías Ama ¿quÉ dice mi secreta esposa de nuestro amor deshecho? ¿Dónde está?
AMA- ¡Señor, no dice nada, pero llora, llora, cae en su cama, y sigue el llanto! Llama a Tybaldo, grita por Romeo, y otra vez cae.
AMA- Me encargó que te diera esta sortija. ¡Démonos prisa, se está haciendo tarde! (Sale).
ROMEO- ¡Este regalo me hace revivir!
FRAILE-¡Márchate! ¡Buenas noches! Se decide tu suerte aquí. Debes estar ya lejos
Cuando monten la guardia, o de otro modo saldrás desde aquí disfrazado rompiendo el día. Vivirás en Mantua. De tiempo en tiempo con tu servidor te mandaré a contar lo que suceda.
Dame la mano. ¡Es tarde! ¡Buenas noches!
ROMEO
¡Sería un gran dolor decirte adiós
Pero me está esperando la alegría!
¡Adiós! (Sale).
ACTO Tercero – Escena Cuarta
Una sala en la casa de los Capuleto
(Entra el viejo Capuleto, su mujer y Paris).
CAPULETO-Tan tristes son las cosas que han pasado, señor, que aún no hablé a mi hija. Toma en cuenta el afecto que sentía por su primo Tybaldo, como yo. ¡Bueno, todos tenemos que morir! Es tarde ya, no bajará Julieta, y si no fuera por acompañarte yo me habría acostado hace una hora.
PARIS -¿Cómo hablarle de amor con tantas penas? ¡Señora, adiós! ¡Que no me olvide su hija!
SRA. CAPULETO-Mañana ya sabremos lo que piensa. ¡Esta noche la agobia su tristeza!
CAPULETO- Conde Paris, me atrevo a prometerle la mano de mi hija. Estoy seguro
De que ella sólo hará lo que yo diga. ¡Sobre esto no cabe duda alguna! Antes de irte a la cama, habla con ella, que conozca el amor de mi hijo Paris ¿me oyes, mujer? y que el miércoles próximo, pero, ¿quÉ día es hoy?
PARIS- Lunes, señor.
CAPULETO-¿lunes? ¡Ya! ¡Ya! No puede ser el miércoles. Es demasiado pronto. ¡Bien, el jueves se casará con este noble conde! ¿Estarás listo? ¿Te complace este apuro?
Nada de pompa. Dos o tres amigos porque, comprenderás, es tan reciente la muerte de Tybaldo, nuestro primo, que pensarían mal de un gran festejo. ¡Media docena de invitados, basta! Pero, ¿tú, estás de acuerdo con el jueves?
PARIS- ¡Ay, señor, que mañana sea jueves!
CAPULETO-ándate, pues. ¡Será el jueves, entonces! ¡Y tú, mujer, antes de irte a la cama
Sube a ver a Julieta, y la preparas para la fecha de su matrimonio! ¡Adiós, señor! ¡Traigan luz a mi pieza! ¡Ah, caramba! ¡Se está haciendo tan tarde que en un instante mÁs será temprano! ¡Buenas noches! (Salen).
ACTO Tercero – Escena Quinta

(Romeo y Julieta juegan con la yema de los dedos. Él está por alejarse y ella le toma su muñeca diciendo)
Julieta- ¿Ya quieres irte? (previa a la respuesta de Romeo, Julieta lo calla al momento en que comienza a sonar el canto de los pájaros. Tema “Chinos”) No es la alondra lo que tu temeroso oído escucha (Julieta frunce el seño, luego ríe)
Julieta- Es la voz del ruiseñor, canta cada noche sobre el granado.
Romeo- Es la alondra que anuncia el nuevo día (Ella niega con la cabeza y le toma la muñeca a Romeo mientras hace puchero. Él le toma la pera girando el rostro de Julieta hacia publico) ¿Y los crueles rayos de sol que perforan las nubes? (Ella cierra los ojos con una enorme muesca de picardía, abre un ojito, espía, abre el otro)
Julieta- ¿Aquella luz lejana? (inventando) es… un meteoro desprendido del sol y (seria y rogando) Quédate, pues, aún queda tiempo (Él la mira casi serio) ¿Si?
(Romeo respira hondo y se levanta de golpe, va hacia el proscenio. Julieta asustada se pone de cuclillas y lo mira con extrañeza}
Romeo- Es verdad, no son los trinos el diurno ruiseñor, son los gorjeos de la nocturna alondra (Julieta queda pensando y cuando él se aproxima al proscenio con brazos abiertos y voz mas fuerte, Ella brinca sobe el tirándolo al piso para evitar que sea visto. Ella se para bostezando por la ventana exageradamente. Él se reincorpora y se pone frente a ella como escudo humano y dice) Que me aprisionen y me den la muerte (Julieta lo empuja nuevamente haciendo que éste se agache. Romeo queda sentado con piernas cruzadas y ella en cuclillas. Se miran, él le toma la mano) Si así lo quieres tu yo estoy feliz (Romeo se pone de pie y grita) FELIZ!
(Julieta comienza a levantar las prendas de Romeo colocándolas en su bolso, al tiempo que vigila de cuando en cuando la puerta que da al pasillo)
Julieta- ¡Ándate! (le tira el bolso bruscamente) ¡Pronto! (Él la mira enamorado. Ella afirma y confiesa) Es la alondra, si, si, es de día, es la dulce y amarga alondra (Él la quiete besar. Ella posa su mano en la boca de Romeo) Esta aclarando más y más (le cierra los botones del saco) ¡Adiós! (Se están por besar e ingresa el Ama)
Ama- ¡Señora! (Lo mira a Romeo seriamente, luego rompe en carcajada silenciosa. El ama da un paso, Romeo retrocede un paso. Ama retrocede un paso. Romeo avanza un paso.
Julieta- (impaciente) ¡Ama!
Ama- Viene tu señora madre… aquí (susurrando)
Romeo y Julieta- ¿Aquí? (comienzan a caminar, se chocan uno con el otro)
Ama- ¡Prudencia! (se están por besar) ¡cuidado! (se asustan, Ama ríe ante su broma)
Julieta- Sal y vigila “Querida”…
Ama- ¿Vieja y torpe y pesada ama?
(Julieta camina hacia el ama y le da un beso en la mejilla)
Julieta- Ve, te lo ruego
(Ama sale. Julieta le habla a la ventana)
Julieta- Ventana, ventanita, que entre la luz y proteja a mi amor con sus estridentes rayos (con el dorso de la mano acaricia la mejilla de Romeo) Ve amor mío.
Romeo- un beso mas y bajo (Ella lo abraza)
Julieta- Esperaré noticias tuyas (se separan) Espero no ser yo vieja cuando nos volvamos a ver
Romeo- Nunca serás… (Se escucha la voz de la madre)
Madre- Hija mía (la voz crece y se agudiza) ¿te levantaste ya?
(Romeo sale de escena. Julieta mira por la ventana. El regresa para besar su mejilla)
Romeo- Jamás lo serás para mi, dulce amor. (Sale)
Julieta- ¡Suerte! (dice tristemente)
Madre- que te pasa Julieta.
Julieta-Suerte que te veo, madre.
Madre-Todavía llorando por tu primo. (Afirma) Tybaldo no resucitará con tus lágrimas.
(Luego de decir eso la madre se compadece y pretende levantarle el ánimo con “la noticia” que se supone la pondrá mejor. Le besa la frente con ternura y habla con suavidad)
Madre- Voy a darte noticias que te alegren (le toca la nariz con su dedo índice, Julieta hace una muesca de alegría) Hija mía… este jueves, en la iglesia de San Pedro…, te esperará el joven y gallardo conde Paris.
Julieta- mamá… (Julieta comprende que su madre va a darle la terrible noticia, comienza a palpitar de desesperación mientras la madre continúa la frase), no, te lo ruego
Madre- (con la sonrisa falsamente dibujada en el rostro) Ese día este joven caballero te hará feliz haciéndote su esposa!
(Julieta se pone de pie con un tinte desesperante, camina, regresa hacia su madre y le ruega; casi a punto de confesar la verdad)
Julieta- Por san Pedro y toda su santa iglesia no PUEDO ser una feliz esposa (ya está casada con romeo. Trata de razonar en voz alta) ¿Porqué este apuro por desposarme con alguien que hasta ahora no me ha hablado de amor? (toma a la madre de ambos brazos y entre zamarreo le habla imperativamente) Quiero que le digas a mi padre que no quiero casarme todavía.
Madre- ¡aquí viene tu padre! (Julieta mira fijo a su madre y niega con la cabeza rogando tácitamente que no la obligue a enfrentarlo, la suelta gira hacia él) ¡ve a decírselo, tú misma (por lo bajo burlona) verás como lo toma!
Capuleto- ¡todavía más lágrimas? Muchachaaaaaaaaaaaa ¿te has convertido en…(piensa, chasquea los dedo como si hubiese encontrado la palabra adecuada) una cañería (Julieta sonríe por compromiso pero derrama angustia y se corre una lágrima, la trata de ocultar) ¿sigue el diluvio? ¡Tu pequeño cuerpo es la nave, el océano y el viento al mismo tiempo! (se sorprende a sí mismo por la elegancia de su frase. Saca un pañuelo se lo da a Julieta mientras) Vamos. Mujer (a la madre) ¿la informaste de muestra decisión?
Madre- sí, señor. (Capuleto se alegra) ¡La agradece… y la rechaza! ¡Por mi esta boba lo que debería hacer es desposarse con la tumba!

(Capuleto toma un collar de Romeo de su bolsillo, ella lo mira y mira hacia abajo)
CAPULETO- ¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo? ¡Sofismas! «Orgullosa», ¡Óyeme, señorita melindrosa, no me agradezcas agradecimientos, prepara bien tus piernecitas para que este jueves con Paris te vayas a la iglesia de San Pedro, y si no vas, te llevaré a la rastra! ¡Fuera de aquí, carroña con anemia! ¡Floja, fuera de aquí! ¡Cara de púber!
SRA. CAPULETO- ¡Ay, quÉ vergüenza! ¿QuÉ? ¿Te has vuelto loco?
JULIETA -¡Buen padre, te lo pido de rodillas, escucha una…!
CAPULETO -¡Que te ahorquen, desobediente, oye bien lo que te digo, estarás, este jueves, en la iglesia o no me mirarás más a la cara! (Julieta cae al piso y capuleto le grita a su esposa) ¡No me contestes, no hables, no repliques! ¡Ya me comen las manos, mujer mía! (ama se acerca a Julieta para auxiliarla)
¡Nosotros que hasta hoy nos parecía bendición del Señor esta hija única; ahora vemos que una es demasiado y es una maldición que la tengamos! ¡Fuera de aquí, falda de mantequilla!
AMA- ¡Dios lo guarde! ¡Mi señor, te equivocas al juzgarla!
CAPULETO- ¿Por qué, doña Sapiencia? (amenaza al ama con la espada) ¡Tú te callas!
¡Ándate con tus chismes, imprudente!
AMA- (ama toma la punta de la espada del Sr. Capuleto y la pone en su pecho) ¡Hablar no es pecado!
CAPULETO-¡Adiós, entonces!
AMA-¡Hablar no es pecado!
CAPULETO-¡Adiós, entonces!
AMA-¿Una no puede hablar?
CAPULETO- ¡Tonta, chismosa, déjame en paz, derrama tu elocuencia con tus comadres! ¡No es necesario aquí!
CAPULETO-¡mi único afán fue verla desposada y ahora que la pide el conde Paris, un joven de familia principesca, rico, hermoso, educado con nobleza, esta increíble necia lo rechaza! ¡Vete a comer el pasto donde quieras, porque en mi casa no pondrás los pies! ¡No estoy bromeando! ¡Piensa, con una mano sobre el pecho: si eres mi hija te daré a mi amigo y si no que te cuelguen, que te mueras de hambre y miseria en medio de la calle! ¿Oyes? ¡Jamás te reconoceré, nada de lo que tengo será tuyo! ¡Piénsalo bien, soy hombre de palabra! (Sale).
JULIETA- ¿No hay piedad? ¡OH, dulce madre, no me expulses! ¡Te suplico que aplaces estas bodas, un mes, una semana, si no lo haces que se prepare mi lecho nupcial en la sombría tumba de Tybaldo!
SRA. CAPULETO- ¡No me hables! ¡Yo no quiero hablar contigo!
¡Esto se ha terminado! ¡Haz lo que quieras! (Sale).
JULIETA- ¡OH, Dios! ¡OH, Ama! ¿Cómo impedir esto? Tengo esposo en la tierra y fe en el cielo, ¿cómo haré que la fe vuelva a la tierra? ¡A menos que mi esposo me la envíe si se va de este mundo, desde el cielo! ¡Ay de mí, aconséjame, consuélame! ¡Ay, cómo el cielo puede preocuparse de engañar a una débil criatura! ¿QuÉ dices? ¿No me das algún consuelo?
AMA- Romeo desterrado, es mejor que te cases con el conde. ¡QuÉ hermoso caballero! ¡Tu Romeo parece junto a Él, un estropajo! ¡Un Águila no tiene ojos tan verdes, tan luminosos como los de Paris! Es mejor este nuevo casamiento que el primero, y aunque así no fuera, está ya muerto tu primer esposo. No te sirve de nada aunque esté vivo.
JULIETA-¿Y esto lo dices con el corazón?
AMA,- ¡Y también con el alma te lo digo: que me condenen si es una mentira!
JULIETA- Amén.
AMA-¿Cómo?
JULIETA- ¡Y bien, me has consolado a maravilla! Ahora vete y conversa con mi madre,
Dile que salgo a ver a fray Lorenzo: después del desagrado de mi padre quiero que me confiese y que me absuelva.
AMA- ¡Has entrado en razón, corro a contárselo! (Sale).
JULIETA-¡Corro a pedirle al fraile su consejo! ¡Y si todo fracasa, no me faltan fuerzas a mí para buscar la muerte!
ACTO Cuarto – Escena Primera
Clotó y Clutú- (cantan) Romeo, Romeo, él no es Capuleto. Romeo, Romeo, corre hacia Mantua.
Julieta, Julieta, muere de pena con Paris se ca-sa-raaaan. Mu-er-taaaa prefiere estar.
Romeo, Romeo, será siempre montesco
(Pasa Paris junto a Clotó y Clutú y se detiene alarmado, toma a uno de las ropas y dice)
Paris- Acaso alguien a dicho Montesco
(Los clown se miran sin entender la amenaza, Paris arregla la solapa del clown amenazado. Coloca su mano en el hombro disculpándose en forma tácita. Paris camina hacia la celda de Lorenzo. Los Clowns lo siguen sin que éste se de cuenta)
(En la celda de Fray Lorenzo)
Paris- Fray Lorenzo, traigo excelente noticias. (Se escucha un ruido estrepitoso, son Clotó y Clutú. Paris pone su mano sobre la espada, dispuesta al ataque. Fray Lorenzo lo detiene)
Fray Lorenzo- Detente. Esta es la casa de Dios. Aguarda un instante. (Fray Lorenzo se dirige hacia los Clowns de modo interrogativo. Nota que ellos quieren decirle algo sin que Paris escuche. Los hace agachar con el falso objetivo de hacerlos comulgar. Ellos hablan durante la escena en secreto)
Clotó- Romeo Corrió hacia Mantua.
Clutú- Julieta será obligada a casarse este mismo jueves
Fray Lorenzo- ¿Pasado mañana?
Clotó y Clutú- Si
Fray Lorenzo- ¿Con quien?
Clotó- Con… (Señalan con la nariz a Paris)
Fray Lorenzo- (dice fuertemente) ¡Dios!! (Se corrige) Dios los bendiga (Les da la bendición, intenta hacerlos comulgar, pero ambos esquivan la ostia hasta que chocan ambas cabezas y Fray Lorenzo aprovecha para enchufarles la ostia en la boca a cada uno)
Paris- (desde lejos y en voz alta) ¿Todo en orden?
Fray Lorenzo: (grita) Si (buscando una excusa) Evangelizando. Nunca es tarde para unirse al reino del Señor (los Clowns salen jugando a que ser santos o angelitos. Cuando están por dejar la escena uno le hace cuernitos al otro. Foto y corren hacia fuera de escena lateral).
Ingresa Julieta
PARIS- ¡Feliz encuentro, mi señora esposa!
JULIETA- Llámame así cuando yo sea esposa.
PARIS- ¡Ese «yo sea» será mañana mismo!
JULIETA- ¡Lo que ha de ser, será!
FRAILE -¡Buena sentencia!
PARIS- ¿Vienes a confesarte con el padre?
JULIETA- ¡Responder eso es como confesarme!
PARIS-No lo niegues que tú me amas a mí.
JULIETA- Te confesaré a ti que lo amo a Él.
PARIS- Y también le dirás que a mí me amas.
JULIETA-Si lo hiciera sería mÁs valiosa mi confesión cuando no estás presente.
PARIS – (Paris le quiere secar las lágrimas y Julieta lo corre bruscamente) ¡Pobrecilla, se ve cómo las lágrimas han causado perjuicio en tu cara!
JULIETA- ¡Pequeño ha si el daño que le han hecho, ya estaba mal antes de que corrieran!
PARIS- ¡Lo que has dicho es mÁs duro que las lágrimas!
JULIETA- (Julieta lo ignora y se pregunta a fray Lorenzo) Padre, ¿dime si ahora tienes tiempo o si debo volver después de misa?
FRAILE- ¡Mi pensativa niña, tengo tiempo! Señor, déjanos solos un momento.
PARIS- ¡No quiero perturbar las devociones! Iré en la madrugada a despertarte,
Julieta. Hasta entonces, pues, guarda este santo beso. (Le da vuelta la cara, él no la besa y Sale).
JULIETA- ¡Por favor cierra esa puerta y cuando lo hayas hecho ven a llorar conmigo! ¡Para mí no hay auxilio, esperanza, ni consuelo!
FRAILE -¡Julieta, ya conozco tu dolor que ya sobrepasó mi entendimiento!
SÉ que mañana, sin remedio, debes casarte con el conde Paris.
JULIETA- ¡Padre, no me hables de este matrimonio, si no me dices tú cómo impedirlo, si tu sabiduría no me ayuda, admite que mi decisión es sabia y con este puñal voy a cumplirla! No tardes en hablar, quiero morir si no me salvas con lo que me digas.
FRAILE- Calma, hija mía. ¡Existe una esperanza! ¡Para esta situación desesperada una desesperada solución! Si en verdad te dispones a morir antes que desposarte con el conde tal vez será posible que te atrevas a simular la muerte, de este modo desafiarás la muerte con la muerte. Si tú te atreves te daré el remedio.
JULIETA-¡Antes de dar mi mano al conde Paris me dejaré caer de las almenas de aquella torre! ¡Yo atravesaría los caminos plagados de ladrones, me metería en nidos de serpientes!
FRAILE-`ándate a casa ahora, que te vean contenta, acepta desposar a Paris: por la noche quédate sola y cuando estés en cama bebe este pequeño frasco se detendrá el latido de tu pulso. ¡Como estarás helada y sin aliento tu apariencia será de la de una muerta! DespuÉs del simulacro de la muerte, que cuarenta y dos horas durará, despertaras como de un dulce sueño. ¡Así es que cuando te vengan a despertar, te hallará muerta! Entonces, a la usanza del país, te vestirán con las mejores galas y serás transportada al mausoleo donde sepultan a los Capuleto. Yo advertiré a Romeo, mientras tanto. Juntos esperaremos que despiertes. De allí Romeo ha de llevarte a Mantua.
JULIETA-¡Dame tu fuerza, amor, y tendré fuerzas para salvarme! ¡Padre mío, adiós! (Sale).
ACTO Cuarto – Escena Segunda
(En casa de los Capuleto arman los preparativos para la boda)
Julieta- (a Capuleto) Vengo de donde me enseñaron de arrepentirme de mi rebeldía y a pedir perdón arrodillada. Así me aconsejó Fray Lorenzo. Te suplico perdón y desde ahora me dejaré guiar solo por ti. (Lo mira a los ojos mientras se arrodilla)
CAPULETO- Te casaras… ¿verdad? (Julieta asiente con la cabeza, su padre la abraza con orgullo) ¡Muy bien! ¡Estoy contento! (toma a su esposa de la pera) Todo va bien. Ahora veré al conde. ¡Repito! ¡Quiero verlo! ¡Que lo traigan! (Al ama burlón)¡Juro ante Dios que al fraile reverendo toda nuestra ciudad le debe mucho!
JULIETA-¿Quieres venir conmigo hasta mi recámara, Ama?, quiero probar mi traje de bodas
SRA. CAPULETO- ¡Anda con ella! ¡Y mañana, a la iglesia! (Salen Julieta y el Ama). No queda tiempo para prepararnos. ¡Ya es de noche!
CAPULETO-¡Me han quitado un gran peso de mi pecho al ver que entró en razón la testaruda!
ACTO Cuarto – Escena Tercera
Toma el brebaje

El ama toma una caja con el traje de bodas, se lo pone, ingresa la madre. Ama y madre están emocionadas.
SRA. CAPULETO- Serás la novia más bella de todo Verona
Ama- Si mi niña, la más bella…
JULIETA- necesito hacer mis Oraciones (ama trata de quitarle el vestido) no gracias, puedo sola
SRA. CAPULETO-¡Entonces, buenas noches, y reposa, que falta te hace!
(Salen la señora Capuleto y el Ama).
JULIETA- (ya sola) ¡Adiós! (trata de llamar al ama) ¡Ama! Pero ¿de que me serviría?
Debo estar sola en esta amarga escena. (Saca el frasco) ¡Esta es la droga! ¿Y si esta pócima no me hace efecto? Tendría que casarme en la mañana? No. (Saca la droga). ¡Esto lo impedirá! ¡Quédate aquí? ¡Que terrible! ¿Quedaré sofocada en el sepulcro por cuya horrible boca no entra el aire y moriré asfixiada antes que llegue? ¿Y si estoy viva, no se juntarán el horror de la muerte y de la noche en ese sitio para torturarme?
En esa bóveda ahora Tybaldo, aún ensangrentado, él espectro de mi primo persiguiendo a Romeo, cuya espada atravesó su cuerpo! ¡No, Tybaldo! ¡Detente! ¡Voy! ¡Estoy aquí, Romeo! Por ti bebo esta droga, mi Romeo.
(Cae en su lecho detrás de las cortinas).
ACTO Cuarto – Escena Cuarta
(Noche -Escena preparativos de la fiesta- Los padres de Julieta preparan la fiesta)
Sra. Capuleto- Ama ya es hora de despertar a Julieta, prepárala para que le demos los últimos buenos días como niña. Ve, que muero por abrazarla. Se casa nuestra niña esposo mío.
Capuleto- Por fin nuestra testaruda hija…
Sra. Capuleto- Cuida tus palabras, al menos por hoy. Bastantes emociones tendrá como para que la reprendas con tus locuras.
ACTO Cuarto – Escena Quinta
(Cuarto de Julieta)
(El ama toca el cabello de Julieta con dulzura, cuando ve que no responde pega un grito, todos ingresan a la habitación de Julieta)
Ama ve a Julieta “muerta”

¡Ay, socorro! ¡Está muerta! ¡Auxilio! ¡Vengan!
¡No quisiera jamás haber nacido!
ACTO Quinto – Escena Primera
Clotó & Clutú son robados por un bandido en medio del camino, los atan y huye. Benvolio pasa junto a ellos y no los reconoce, sigue al encuentro de Romeo
–MUSICA-
Mantua
(Romeo –Benvolio) Una calle en Mantua. (Entra Romeo).
ROMEO- Bella Julieta en sueños moría y resucitaba con tan solo un beso tuyo
¡Si es capaz de crear tanta alegría sólo la sombra del amor, quÉ dulce será la posesión del ser amado!
(Ingresa Benvolio de Romeo).
¿QuÉ hay, primo? ¿Noticias de Verona? ¿Fray Lorenzo me manda alguna carta? ¿Mi esposa, cómo está? ¿QuÉ tal mi padre? ¿Cómo está mi Julieta? ¡Lo repito porque nada está mal si ella está bien!
Benvolio- Perdona si te doy malas noticias, cumplo con la misión que me confiaste. Yace en la cripta de los Capuleto y vuela entre los Ángeles su alma. Yo mismo vi. cuando la sepultaban en el panteón de sus antepasados. De inmediato partí para decírtelo.
ROMEO- (Romeo queda paralizado unos momentos, muere internamente y se vuelve frío en el habla) Si es así, Necesito papel y tinta. Alquila los caballos. ¡Parto esta misma noche hacia Verona!
Benvolio- ¡Ten paciencia, Romeo, te lo suplico! ¡Estás tan pálido y desencajado que se lee en tu rostro la desgracia!
ROMEO- ¡No te equivocas! ¡Haz lo que te digo! ¡Vete ahora, alquila esos caballos! ¡Yo te sigo!
(Sale Benvolio).
ROMEO -¡Contigo dormiré esta misma noche, Julieta!, ¡Buscaremos la manera!
¡Con quÉ velocidad, astucia llegas a la cabeza de un desesperado! compraré el más mortal de los venenos, y ya con mi propia muerte bien pagada correré hasta la tumba de Julieta.
ACTO Quinto – Escena Segunda
Celda de Fray Lorenzo, en Verona.
(Ingresan los Clowns).
FRAY LORENZO- ¿No son los pasos de Clotó y Clutó los que oigo? (abre los brazos con alegría) ¿Llegaron de Mantua? ¿Cómo está Romeo? ¡O bien, si me escribió, dame su carta! (Clotó y clutú bajan la cabeza, el fraile zamarrea a ambos) díganme que no pasó algo malo,…
Clotó-Nos ató, nos golpeó
Clutú- Nos dijo cosas muy feas y hasta nos
Fray Lorenzo- Está bien! (callándolos) pero ¿QuiÉn llevó, entonces, mi carta a Romeo?
Clotó y clutó- Nadie (dicen con angustia mientras le dan la carta a fray Lorenzo)
Fray Lorenzo- OH Destino cruel que juegas con la felicidad de los recién esposos! .¡Corran a buscarme una palanca y tráiganla a mi celda de inmediato! (salen los Clowns) Ahora debo ir solo hasta la tumba. (Sale Lorenzo)
ACTO Quinto – Escena Tercera


Paris Tumba
Romeo lucha
Romeo muere
Epílogo
(Está como se pronuncia)
CAPULETO
Lacrimosa dies Illar
qua resúrgete et favilla
iudicandus homo reus.
Lacrimosa dies illa
qua resurget et favilla
iudicandus homo reus.
(HABLADO CASI LLORANDO)
Huic ergo parce, Deus.
Pe Iesu, Domine,
dona eis réquiem. Amen.
Príncipe- En esta fosa por fin descansan los enamorados. Ellos sólo buscaron amor, el odio ajeno los llevó a la muerte. ¿Y ahora dónde están los enemigos? ¡Montesco, Capuleto! ¡Qué maldición ha caído en el odio que sembrasteis!

Capuleto-(a montesco) estréchame la mano, ¡ya no tengo otra cosa que pedirte!
Montesco- Llevaré en recuerdo de Julieta su estatua construida en oro puro. ¡No habrá imagen más bella y venerada como la de la pura Julieta mientras esta tierra exista!
Capuleto- Con igual esplendor haré la estatua de Romeo junto a la de su esposa! (se abrazan Dimer hasta off mientras una niña con una vela dice)
Niña- Jamás se oyó una historia tan triste como la de Romeo y Julieta
(Aplausos)
Comienza la guitarra de remembering Sunday, se prenden las luces. Romeo y Julieta en stop como estatuas. Montesco y capuleto riendo en la plaza, viejo y Clowns vendiendo, Rosalinda con Paris hablando etc. En el estribillo comienza el coreo y cantan
Ayer te ví en tu balcón
-yo también-
supe lo que es el amor
-yo también-
y quise besar tus labios
(R&J)
cuando allí te ví
Apagón (aplausos)
Charla Capuleto y sobrino
